(Desde Montevideo, Uruguay) Tras concluir su visita a Uruguay, el papa León XIV vuela hacia Aeroparque, donde será recibido al pie del avión por el presidente Javier Milei, para dar inicio a la etapa argentina de su gira por Sudamérica. El Pontífice llega al país con un discurso pastoral que desnuda las asimetrías económicas del siglo XXI y propone la construcción de puentes para enfrentar la pobreza, el desempleo y la ausencia de educación. “No podemos acallar nuestra conciencia cuando constatamos que una madre no tiene los medios para alimentar a sus hijos”, aseguró León XIV en Montevideo, en una frase que anticipa el tono de sus intervenciones en suelo argentino.
El Papa asume que Argentina inicia su campaña presidencial de cara a 2027, pero su mandato religioso excede las coyunturas locales y no tocará un solo acento de su posición pastoral al momento de difundir su evangelio frente al establishment político. Eso significa que León XIV no atenuará su discurso cuando describa su programa social ante Javier Milei y Axel Kicillof —anfitriones del Papa y posibles adversarios en los comicios—, en un contexto en el que la cuestión social se ha convertido en uno de los debates centrales de la vida pública argentina.
Argentina y la provincia de Buenos Aires registran niveles preocupantes de desempleo, pobreza y analfabetismo, tres “plagas” en América Latina que León XIV intenta aplacar con su discurso religioso y su presencia en el lugar de los hechos. Su visita coincide con un momento de particular sensibilidad social en el país, donde los ajustes económicos y los recortes en políticas sociales han generado tensiones y movilizaciones.
La llegada del Papa a la Argentina representa uno de los momentos más esperados de su gira histórica por la región. Con un mensaje centrado en la inclusión, la solidaridad y la defensa de los más vulnerables, León XIV se prepara para dejar una huella profunda en un país que, según sus propias palabras, merece “una sociedad donde nadie quede afuera”.