Fue un ataque quirúrgico, rápido y preparado con días de anticipación. En apenas unos 20 minutos del jueves por la tarde, hora argentina, un atacante vació billeteras de Binance en diez blockchains distintas. Según Reuters, los hackers sustrajeron USD 6.300 millones al mayor exchange del mundo, un golpe que los analistas atribuyen a Corea del Norte y que podría convertirse en el mayor robo financiero de todos los tiempos. CNBC lo calificó directamente como el mayor hackeo cripto registrado.
La escala no tiene precedentes: TRM Labs calculó que equivale a unas cuatro veces el hackeo a Bybit de febrero de 2025, hasta entonces el récord con USD 1.500 millones. Elliptic fue más contundente y afirmó que, casi con certeza, se trata del mayor robo conocido de cualquier tipo. El golpe recae sobre una compañía con 335 millones de usuarios registrados y unos USD 162.800 millones en custodia a fines de 2025. Binance asegura que los fondos de los clientes están a salvo y que absorberá las pérdidas, aunque el desenlace dependerá de que cumpla esa promesa, de que logre rastrear lo que falta y de cuánto tarde en reabrir los retiros.
La advertencia llegó el martes, cuando Binance comunicó que había bloqueado múltiples intentos de ciberataque vinculados a actores norcoreanos. Un día después, la billetera del atacante recibió pequeños retiros de Tornado Cash, un patrón que coincide con golpes previos atribuidos a Corea del Norte. El jueves, cerca de las 17 horas argentinas, cinco billeteras de Binance en XRP Ledger enviaron 233 millones de XRP al atacante; a las 20:20 siguieron Bitcoin y Ethereum, donde el agresor usó 50 autorizaciones firmadas de antemano para convertir una billetera caliente en un “barredor” bajo su control. Los emisores de stablecoins reaccionaron con celeridad: Tether congeló fondos a las 21:01, Circle a las 21:04, Ripple a las 22:01 y World Liberty Financial a las 22:10, logrando inmovilizar cerca de USD 3.000 millones.
La noche del jueves la noticia se hizo pública: Binance suspendió los retiros y prometió cubrir todas las pérdidas. Changpeng Zhao, cofundador y ex CEO, escribió que “sí parece un hackeo”. La hipótesis inicial apuntó a la laptop comprometida de un ingeniero de DevOps, pero el viernes se complicó el cuadro: el co-CEO Richard Teng admitió que se trató de un ataque complejo, con software malicioso que borraba rastros y una manipulación del sistema de aprobación de transacciones. TRM Labs y Chainalysis atribuyeron el hecho a TraderTraitor, un grupo norcoreano respaldado por el Estado, el mismo señalado por el FBI en el robo a Bybit.
Binance trabaja ahora con el FBI y el Servicio Secreto, mientras el regulador de Abu Dabi sigue el caso y la CFTC pide mayor regulación. La empresa apartó más de USD 6.340 millones para reponer los fondos —USD 5.000 millones en las mismas criptomonedas afectadas y el resto en compras de mercado— y aseguró que ya cubrió aproximadamente el 80% del monto robado. Prometió una prueba de reservas para el lunes y la reapertura gradual de retiros. Sin embargo, el atacante aún retiene unos USD 2.400 millones, entre ellos más de 420.000 ETH y 18.270 BTC, en una carrera contra el tiempo para su recuperación. Mientras tanto, los mercados sintieron el golpe: el bitcoin tocó un mínimo de seis semanas en USD 76.368 y el BNB cayó más de 6% en 24 horas.