Luego de la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, este lunes los bonos argentinos cayeron y el riesgo país subió a 765 puntos básicos, un aumento del 8,10% en la jornada. Pese al efecto arrastre del resultado electoral en el país vecino, los analistas consultados señalaron que se debe mirar la evolución reciente del indicador que construye J.P. Morgan, que mantuvo una trayectoria ascendente, y analizar las consecuencias que ello tiene para el programa financiero que presentó el ministro de Economía, Luis Caputo, además de las alternativas que podría utilizar el equipo económico.
El movimiento a la baja de los bonos argentinos sumó presión sobre el esquema que busca cubrir vencimientos en moneda extranjera durante 2026 y 2027. El programa presentado en julio pasado contemplaba la emisión de deuda en dólares en el mercado local, una previsión que ahora quedó en duda. Es que la suba del riesgo país eleva el costo que el Tesoro debería aceptar para emitir deuda, por lo que el aumento del indicador complica una parte de la estrategia oficial, que prevé obtener financiamiento a través de títulos en moneda estadounidense para afrontar obligaciones futuras.
Para los analistas, es cada vez más difícil que se retomen las colocaciones de los Bonares, por lo que el Gobierno podría verse obligado a recurrir a otras alternativas, como el uso del swap con China o que el Tesoro le compre más dólares al Banco Central. Ambas opciones tienen límites y consecuencias sobre las reservas y la sostenibilidad del programa económico.
El economista Christian Buteler indicó que la reacción de este lunes respondió a la situación brasileña, aunque señaló que el indicador ya mostraba una tendencia previa. “La suba del riesgo país no es de hoy, lo de hoy está impulsado por lo que sucede en Brasil, pero lo cierto es que hace más de dos meses sube el riesgo país”, explicó. La tendencia ascendente del indicador refleja la desconfianza de los inversores respecto de la economía argentina y complica los planes de financiamiento del Gobierno en un contexto de ajuste y recesión.