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La creciente del río Paraná golpea a Corrientes y Chaco, con evacuaciones, viviendas inundadas y familias que necesitan asistencia. En Corrientes, el último informe de Defensa Civil registró 767 evacuados y 685 autoevacuados, sumando más de 1.400 personas desplazadas. Pese a la magnitud de la emergencia, la asistencia nacional llegó con un solo buque de la Armada Argentina, acompañado por una lancha patrullera. En Chaco, donde gobierna Leandro Zdero, unas 40 familias estaban afectadas por la inundación en Antequeras, según un relevamiento policial del viernes.

Itatí es la comuna correntina más perjudicada por la creciente extraordinaria. Hasta este sábado a las 21, había 475 evacuados, correspondientes a 108 familias, reubicadas en la Casa del Promesero y el Hospedaje Taba Cué. “Estamos alistando otro centro de evacuados para esta semana”, informó Bruno Lovison, director de Defensa Civil. En la capital provincial, el último reporte registró 588 autoevacuados: personas que abandonaron sus hogares por sus propios medios y se trasladaron a zonas más altas o casas de familiares, y que muchas regresan periódicamente a sus propiedades para evitar robos.

Además, 64 personas evacuadas por el Gobierno provincial permanecen en la Escuela 293 Donato Álvarez, del barrio Pujol, donde reciben alimentación y atención sanitaria. También funcionan merenderos en cinco barrios afectados: Santa Marta, Esperanza, Pujol, Itatí y Río Paraná. La Isla Apipé es otro de los puntos críticos, con 114 evacuados, correspondientes a 63 familias alojadas en viviendas municipales. El informe también registra evacuados en Paso de los Libres (31), Ituzaingó (14), Paso de la Patria (24) y Bella Vista (16), además de personas afectadas en San Cosme, Santa Lucía y Cruz de los Milagros.

El buque multipropósito ARA Ciudad de Zárate y la lancha patrullera ARA Punta Mogotes arribaron al puerto de Corrientes con equipamiento para colaborar en las zonas afectadas. Aunque se trata de dos embarcaciones, el despliegue incluye un solo buque multipropósito de la Armada, una capacidad que sectores políticos y sociales consideran insuficiente ante la magnitud de la emergencia que afecta a miles de personas en la región del litoral. Mientras tanto, las autoridades provinciales mantienen los operativos de asistencia y esperan que los niveles del río comiencen a descender en los próximos días.