El riesgo país argentino registró este lunes su segunda caída consecutiva y regresó a la zona de los 500 puntos básicos, después de haber tocado el jueves pasado un techo en los 535 enteros. Según la medición de JP Morgan, el indicador descontaba siete unidades y llegó a tocar los 499 puntos durante la jornada, mientras que los bonos Bonares y Globales subían en promedio un 0,2%, en una señal de alivio tras las fuertes presiones de las últimas semanas.
La mejora se produce en un contexto de ligera distensión en los mercados internacionales: los bonos del Tesoro de Estados Unidos a diez años redujeron su rendimiento a 4,71% anual, una baja de tres puntos básicos que favoreció también a los títulos de deuda emergentes. Los índices de Wall Street, en cambio, operaban sin tendencia definida: el Dow Jones avanzaba levemente (+0,1%) mientras que el Nasdaq registraba una caída del 0,6%.
Pese a esta mejora, persisten las señales de alerta en el mercado local. El índice S&P Merval medido en dólares acumulaba una caída cercana al 12% en lo que va de agosto, con un comportamiento desacoplado de los bonos soberanos. “La corrección afectó exclusivamente a los activos argentinos y golpeó con el triple de fuerza a la renta variable que a los bonos”, explicó Tomás Bazzani, analista de MM Investments. El especialista advirtió que durante este mes se rompió la relación inversa que solía unir al riesgo país con las acciones, lo que sugiere que las ventas en bolsa responden a factores específicos del mercado interno más que a la evolución de la deuda soberana.