El presidente Javier Milei convocó a una reunión de Gabinete para este lunes a las 10 de la mañana, con lo que volverá a pisar su despacho de Balcarce 50 tras permanecer prolongadamente en la Quinta de Olivos desde el 30 de julio. La decisión fue interpretada en el entorno oficial como una respuesta a las críticas públicas por su ausencia de la sede de Gobierno. Sin embargo, la convocatoria no oculta que dentro del oficialismo se respira un clima tenso: funcionarios admiten que muchos evitan presentar propuestas o corregir al Presidente por temor a represalias e insultos, por lo que prefieren callar antes que señalar errores.
Mientras tanto, la secretaria privada Karina Milei continúa con los movimientos políticos y prepara una cumbre con diputados y senadores para recomponer la cohesión legislativa. Las fricciones internas se suman a las dificultades para articular con los gobernadores, un punto débil que el peronismo ha detectado y aprovecha. El justicialismo, en plena etapa de reconstrucción nacional, tiende puentes con mandatarios provinciales y evalúa conformar una alternativa electoral de corte centrista de cara a 2027.
La combinación de ausencia prolongada, tensiones dentro del propio equipo y la creciente coordinación opositora dibuja un escenario complejo para el oficialismo. Mientras el Gobierno intenta recomponer su presencia y su mensaje desde la Casa Rosada, la oposición avanza en acuerdos y alianzas provinciales que podrían dejar al libertario cada vez más solo de cara al próximo año electoral.