Lo que comenzó en 2015 como encuentros entre escuelas primarias se transformó en una política educativa única en el país: el Programa Provincial de Encuentros Corales Escolares, que desde 2019 forma parte del calendario escolar junto a espacios tradicionales como la Feria de Ciencias. La iniciativa, que depende de la Subsecretaría de Cultura del Ministerio de Cultura y Educación, congrega hasta 20 mil personas en toda la provincia y convierte el canto en una herramienta de aprendizaje, memoria y construcción de identidad.
Los coros están integrados por entre 25 y 40 alumnos de todos los niveles y modalidades educativas: primaria, secundaria, educación especial, permanente y técnica. Cada obra que interpretan es también una investigación: los estudiantes conocen la historia del compositor, los paisajes que inspiraron la pieza y las tradiciones que representa. Hablan del Pombero, del Bañado La Estrella, y recuperan expresiones culturales que no siempre están disponibles en internet o medios digitales. En algunas comunidades, las canciones se traducen incluso a la lengua wichí, con el acompañamiento de los Maestros Especiales de Modalidad Aborigen, para que el patrimonio oral quede registrado y no se pierda.
La responsable del programa, la profesora Griselda Paredes, explicó que el objetivo va mucho más allá de lo artístico: «Para los más chicos es un espacio de estimulación y acercamiento a la música. Fomentamos a los compositores formoseños que escriben para los niños». El ciclo culmina con «Las Escuelas Cantan a la Navidad», un evento que reúne a miles de personas en distintos puntos de la provincia y que demuestra cómo una propuesta cultural puede convertirse en un verdadero motor de cohesión social y transmisión del patrimonio local.