Jujuy / Salta – Un operativo de Gendarmería Nacional en la Ruta Nacional 9 de Jujuy desbarató a una organización dedicada al tráfico de cocaína con un modus operandi fuera de lo común. Al requisar un vehículo el 18 de julio pasado, los efectivos de la Unidad de Investigaciones Judiciales Salta encontraron 58 paquetes de droga acompañados de elementos rituales: una foto de un difunto, una pata de gallina, una piedra envuelta en un trapo rojo y sangre de animal, todo dispuesto como parte de un supuesto amuleto de protección. La investigación perseguía desde hacía meses los pasos de la banda de “El Padrino”, un poderoso capo narco de Cochabamba, Bolivia.
Según fuentes vinculadas a la causa, el cabecilla de la organización confiaba en que sus cargamentos traspasaran la frontera sin ser detectados gracias a los “trabajos” mágicos que le encargaba a curanderos o brujos locales. Además, elegía momentos específicos para realizar los envíos: días feriados y, especialmente, durante los partidos de la Selección Argentina en la última Copa del Mundo, aprovechando que la atención de la población y parte de los efectivos de seguridad se centraba en los encuentros deportivos.
La caída de la estructura se produjo por un detalle insólito: un malabarista que se movía en la zona fue el elemento que permitió a los investigadores reconstruir la dinámica de los envíos y dar con el vehículo que transportaba la droga. El caso combina el accionar del narcotráfico transfronterizo con creencias populares, en un episodio que ya pasó a la memoria de los operativos de seguridad en el norte argentino.