Buenos Aires – Horas después de que Brasil llamara a consulta a su embajador en la Argentina por los dichos que el presidente pronunció en San Pablo, Javier Milei redobló la apuesta y acusó directamente al gobierno de Lula da Silva de ser el principal financiador de una supuesta campaña contra el país. En declaraciones a Radio Mitre desde la Sociedad Rural, el mandatario aseguró que “el veinticinco por ciento de los recursos salió del gobierno de Brasil” y añadió que ya habrían intervenido activamente en la campaña electoral argentina de 2023.
“Me alié con Estados Unidos, me alié con Israel, y hoy Argentina es un faro de la libertad. Por eso todo el ataque que hubo, toda la campaña mediática: porque estamos poniendo en jaque las políticas de estos chorros que se escudan detrás del Estado presente para robarle a la gente de bien”, sostuvo el presidente, al explicar lo que considera una reacción de quienes “viven del Estado” ante los cambios que impulsa su gestión.
La tensión bilateral ha escalado de forma abrupta en las últimas horas: la medida de Brasil de convocar al diplomático es una señal diplomática de fuerte rechazo a los calificativos de “ladrón” y “presidiario” que Milei dirigió a Lula en el acto de lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro. Ahora, con estas nuevas acusaciones, el vínculo entre las dos mayores economías del Cono Sur atraviesa uno de sus momentos más críticos de las últimas décadas.