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Desde Nueva Jersey, Estados Unidos – La tormenta eléctrica que había demorado casi 45 minutos el inicio de la práctica se disipó parcialmente, aunque los nubarrones seguían advirtiendo sobre más lluvias. La Selección Argentina aprovechó el momento y se apuró en saltar al campo del Red Bulls Performance Center para completar su último ensayo antes de la final del Mundial 2026. Allí, el entrenador Lionel Scaloni ejecutó una maniobra que dejó más interrogantes que certezas sobre la formación inicial.

Tras unos ejercicios recreativos y de velocidad, y el clásico juego grupal en el círculo central, llegó el momento clave: el técnico repartió 13 pecheras entre los jugadores de campo, justo antes de que los medios fueran retirados del recinto. La cifra —superior a los once titulares habituales— alimentó la duda: ¿es una pista real de modificaciones o una maniobra para despistar a España?

Entre quienes recibieron la distinción aparecen los diez jugadores que arrancaron contra Inglaterra, además de Gonzalo Montiel y Rodrigo De Paul, lo que abre incógnitas especialmente en el lateral derecho y la mitad de cancha. Luis de la Fuente y su cuerpo técnico recién podrán confirmar si se trata de indicios veraces o señales falsas 90 minutos antes del pitazo inicial en el MetLife Stadium.

Scaloni acostumbra reservar la definición hasta el último instante, y esta vez no fue la excepción. Lo que sí quedó claro es que la incertidumbre también forma parte del juego, y que el equipo que salte al césped el domingo será el que mejor se adapte a la propuesta de la “Furia Roja”.