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Buenos Aires – En un escenario político donde las polémicas más recientes suelen desplazar a las anteriores, la atención mediática de las últimas semanas se centró en las declaraciones y actuaciones del portavoz presidencial Manuel Adorni. Sin embargo, detrás de esa nueva agenda, la causa judicial por la criptomoneda $LIBRA sigue avanzando, sumando pruebas y planteos que mantienen en alerta al entorno del presidente Javier Milei y podrían llegar a afectarlo directamente.

Ya ha pasado más de un año desde aquel 14 de febrero de 2025, cuando se lanzó el token y miles de personas sufrieron pérdidas millonarias tras invertir. Ahora, el caso suma un nuevo capítulo clave: Mauricio Novelli, señalado como uno de los principales nexos entre el Gobierno y los inversores, presentó una solicitud ante el juez Marcelo Martínez de Giorgi para que se excluya de la causa a los ahorristas que se presentaron como querellantes. Su defensa sostiene que “no hubo estafa” y que quienes compraron $LIBRA eran conscientes de que ingresaban a un mercado de alto riesgo, por lo que sus pérdidas forman parte de la dinámica habitual del sector cripto.

El argumento coincide con el que en su momento utilizó el propio Milei, al comparar lo ocurrido con quien pierde dinero en un casino. Pero para los abogados de las víctimas la situación es mucho más compleja: afirman que no se trata de una simple mala inversión, sino de una estructura organizada que generó confianza artificial en el proyecto. Destacan especialmente el mensaje que el presidente difundió en redes sociales promocionando el “Viva la Libertad Project”, considerando que esa publicación fue determinante para que muchas personas decidieran comprar el activo.

Mientras la defensa de Novelli intenta minimizar el impacto de ese anuncio oficial, los querellantes señalan que el caso trasciende la estafa común y abre el interrogante sobre otros posibles delitos: negociaciones incompatibles con la función pública, tráfico de influencias y hasta la existencia de pagos por la difusión de la criptomoneda. Por ahora, la investigación sigue abierta, con pedidos de indagatoria y nuevas presentaciones que mantienen el caso activo, más allá de las noticias del día a día político.