Resistencia – Ante pronósticos que alertan sobre la posible llegada de un fenómeno climático de gran magnitud conocido como “Super Niño”, que podría traer lluvias extraordinarias en los próximos meses, los gobiernos de Chaco, Santa Fe y Santiago del Estero decidieron acelerar las medidas de prevención. La amenaza vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad histórica de la zona de los Bajos Submeridionales y la urgencia de concretar obras hídricas que llevan años sin ejecutarse.
En ese contexto, los gobernadores Leandro Zdero, Maximiliano Pullaro y Elías Suárez mantuvieron una reunión política y técnica en la capital chaqueña. Junto a equipos especializados, representantes del Consejo Federal de Inversiones y funcionarios nacionales, definieron una estrategia común para enfrentar el escenario desafiante que se avecina. El punto central de la agenda fue la región de los Bajos Submeridionales, un extenso sistema de humedales compartido por las tres provincias, caracterizado por su escasa pendiente y su tendencia natural a sufrir tanto sequías severas como inundaciones rápidas.
Las autoridades coincidieron en que el aviso anticipado es clave para reducir daños en zonas rurales, caminos y zonas productivas. Si bien el fenómeno todavía no se ha consolidado, los modelos climáticos advierten que podría intensificarse hacia finales del año, por lo que ya se evalúan acciones de monitoreo, limpieza de canales y coordinación logística. La situación expone, una vez más, la necesidad de obras estructurales que mejoren la gestión del agua y eviten que cada ciclo de lluvias extremas ponga en riesgo a miles de familias y la economía regional.