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Nación – La presentación de la declaración jurada rectificada por parte del jefe de Gabinete, Manuel Adorni —en la que afirmó haber obtenido 300.000 dólares mediante inversiones en criptomonedas— profundizó el clima de crisis política y generó una ola de reclamos transversales que exigen su renuncia o remoción. A las críticas que ya venían expresando el PRO, la UCR, la Coalición Cívica y sectores del peronismo, se sumó ahora el ex gobernador de Córdoba Juan Schiaretti, quien se posicionó como una de las voces más firmes al señalar que el funcionario “no puede seguir” ocupando el cargo, a pesar del respaldo público que mantiene el presidente Javier Milei.

Schiaretti emitió un duro comunicado en el que cuestionó no solo la explicación sobre el origen de esos fondos, sino también la trayectoria pública del jefe de Gabinete. “Manuel Adorni no puede seguir siendo Jefe de Gabinete de Ministros. El Gobierno nacional no puede seguir sosteniendo la mentira ni un día más. Adorni ocupa uno de los cargos más altos de la República Argentina con rango constitucional”, expresó el ex mandatario provincial, quien además denunció que el funcionario “le mintió al pueblo argentino y mintió ante el Congreso de la Nación” al presentar información incompleta o modificada en sus declaraciones anteriores.

El dirigente aseguró que el país requiere de autoridades transparentes y confiables. “El país necesita funcionarios que digan la verdad y no ejerzan el poder para beneficio propio. Basta de encubrir y avalar mentiras”, remarcó, y confirmó que todo su espacio político, incluidos diputados y senadores, acompañará el reclamo para que se aparte a Adorni de su función. Lo llamativo del escenario actual es que las críticas no provienen solo de la oposición tradicional, sino que también surgieron voces dentro del propio oficialismo, entre ellas las de Patricia Bullrich y Victoria Villarruel, que expresaron reparos ante la situación patrimonial del funcionario, mientras el Presidente mantiene su postura de respaldarlo y rechazar cualquier cesantía.