Buenos Aires – En medio de una semana marcada por fuertes disputas y cruces públicos entre los distintos sectores del oficialismo, el Tedeum del 25 de Mayo se transformó en una oportunidad clave para que el presidente Javier Milei buscara recomponer la imagen de unidad de su gestión. La ceremonia en la Catedral Metropolitana congregó a casi toda la plana mayor del Gobierno, con escenas que pasaron desapercibidas a simple vista pero que tienen un fuerte significado político: desde la decisión de incluir al asesor Santiago Caputo, hasta los gestos de cercanía entre referentes que hace días mantenían un enfrentamiento abierto, y la presencia activa de Karina Milei como organizadora y eje de la estructura de poder.
Uno de los puntos más destacados fue la decisión del mandatario de invitar explícitamente a Caputo, cabeza del grupo conocido como “Las Fuerzas del Cielo”, quien había mantenido un perfil bajo tras los cruces del viernes anterior con los primos Eduardo “Lule” y Martín Menem. Lejos de mantenerse al margen, el consultor integró la columna oficial que caminó desde Casa Rosada por la calle Rivadavia hasta el templo, marchando junto a la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy. Además, una vez en el lugar, se lo vio conversar y reírse distendidamente con “Lule” Menem, una imagen que buscó mostrar que las diferencias, al menos públicamente, quedaban momentáneamente de lado ante la fecha patria.
Durante el recorrido, Milei caminó flanqueado por el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y por el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, en una formación que reflejó el esquema de poder institucional. Un momento que captó la atención de los presentes fue cuando el Presidente detuvo la marcha para acariciar y saludar al caballo blanco de uno de los Granaderos que custodiaban el perímetro, una imagen que rápidamente se difundió. También hubo gestos protocolares de relevancia con referentes de otros espacios, como la ministra Patricia Bullrich, con quien interactuó en un claro mensaje de articulación política. Karina Milei, por su parte, estuvo presente coordinando los detalles y ocupando un lugar central, ratificando una vez más su rol determinante en la organización de la agenda y las señales políticas del entorno presidencial.