Compartir en las Redes

Buenos Aires – En medio de una semana marcada por fuertes tensiones, acusaciones cruzadas y disputas de poder entre los distintos sectores que integran la administración libertaria, el presidente Javier Milei decidió tomar cartas en el asunto durante las celebraciones del 25 de Mayo. A través de gestos explícitos, posando para fotos compartidas y manteniendo un trato cercano, el mandatario buscó enviar una señal clara de unidad, intentando equilibrar el apoyo hacia todas las figuras protagonistas de los últimos conflictos. Sin embargo, pese a estos movimientos destinados a recomponer vínculos, el malestar interno no desapareció por completo y aún persisten reclamos y diferencias no resueltas en varios sectores del oficialismo.

Durante la jornada patria, Milei se mostró igualmente cerca de su hermana y mano derecha, Karina Milei, del asesor Santiago Caputo —cabeza de “Las Fuerzas del Cielo”— y del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quienes habían estado enfrentados públicamente días atrás. Además, tuvo muestras de acercamiento hacia la ministra Patricia Bullrich, saludó afectuosamente al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y compartió momentos con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Fue una estrategia clara: no negarle un guiño ni a propios ni a aliados, en un momento en que el oficialismo necesita consolidar fuerzas para hacer frente a las críticas externas y, fundamentalmente, para garantizar el avance de sus proyectos en el Congreso.

En ese sentido, la semana dejó también buenas noticias para la gestión en el ámbito legislativo. El bloque oficialista logró dos victorias importantes en la Cámara baja: por un lado, frenó los intentos de la oposición de convocar a una interpelación contra Adorni, y por otro, consiguió la media sanción de las iniciativas conocidas como Ley de Zonas Frías y Ley Hojarasca, dos normativas clave para la agenda del Ejecutivo. Aun así, las dudas se mantienen sobre la dinámica futura de la toma de decisiones y la conducción política, especialmente en lo que respecta a la continuidad y funcionamiento habitual de las reuniones de Gabinete, instancias que habían quedado interrumpidas o modificadas en medio de la tormenta interna y cuya reactivación se analiza ahora como paso necesario para ordenar la gestión.