Sin las voluntades aseguradas, en Casa Rosada no descartan prolongar el período -termina el 20 de febrero- o ir al Senado desde marzo con los proyectos que tengan media sanción en Diputados
Victoria Villarruel y Guillermo Francos reunidos con senadores dialoguistas
Los tiempos son el talón de Aquiles del Gobierno en el período que impuso el oficialismo para las sesiones extraordinarias. Dos de las cuatro semanas pasarán entre negociaciones previas a las dos sesiones -por Ficha Limpia y PASO, principalmente- en Diputados. Y después deberán esperar siete días para ir al Senado. Y por ahora no ven sentido en tratar los pliegos de Lijo y Mansilla antes de que se termine el debate en la Cámara baja.
Fuente: InfoB