La ex mandataria está dolida y enojada con el gobernador bonaerense. En La Plata acusan a La Cámpora de querer deteriorar el vínculo entre ambos. “Decidieron romper con Axel y convertirse en oposición al gobierno bonaerense”, aseguran
Otros tiempos. Cristina Kirchner y Axel Kicillof en el comienzo del gobierno anterior. En la actualidad no se hablan
Todo sigue igual. La guerra fría continúa. Más allá de los gestos de empatía y defensa de su inocencia que ha tenido Axel Kicillof con Cristina Kirchner, la relación que los une está frizada, en pausa. Y, además, está deteriorada. Aunque en la política los vínculos son fluctuantes. Son las reglas del juego. No suele haber un quiebre del que no se pueda volver. Hay casos puntuales, pero son pocos.
En la última semana el gobernador de Buenos Aires hizo lo que todos esperaban que hiciera y lo que ya había hecho muchas veces durante todo el año pasado. Explicitó una defensa cerrada de la ex presidenta en la causa Vialidad, donde la Cámara Federal de Casación confirmó la condena a seis años de prisión y la inhabilitación para ejercer cargos públicos. Se sumó al discurso uniforme del kirchnerismo: Partido judicial, persecución y proscripción.
Fuente: InfoB