En una subasta histórica la pieza marcó un hito en el coleccionismo deportivo, equiparando su impacto al de obras de arte consagradas
Un hito en el mercado de coleccionismo deportivo ha quedado registrado tras la venta de la tarjeta deportiva más cara jamás subastada, que alcanzó USD 12,9 millones. Este monto sitúa a la pieza al nivel de obras de arte de renombre internacional, como un Basquiat vendido en Hong Kong el año pasado o un boceto de Leonardo da Vinci subastado en 2021.
Fuente: InfoB