Un grave accidente ferroviario conmocionó este miércoles a España después de que dos trenes colisionaran a la altura de la estación de Urda, en Toledo, según confirmaron fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha. Dos vagones descarrilaron y cayeron por un terraplén, en un siniestro que dejó numerosos heridos. Los primeros indicios apuntan a que un tren AVE habría alcanzado por detrás a un tren Iryo que se encontraba parado. Tras el grave accidente, Renfe suspendió la circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, mientras que el Gobierno canceló su agenda oficial.
Según informaron fuentes del Servicio de Emergencias 112, el suceso tuvo lugar cuando el tren AVE 2080, con salida de Madrid y destino Sevilla, chocó con el tren Iryo 6076 que iba por delante. En el lugar trabajan bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz, Protección Civil de varios pueblos de los alrededores, tres helicópteros sanitarios y dos unidades de cuidados intensivos, entre otros medios de rescate.
Por el momento se desconocen las causas exactas del accidente, aunque una de las hipótesis apunta a un posible fallo humano. “Podría haber sido un fallo del maquinista o de quien regula el tráfico, pero aún es pronto para saberlo y no podemos confirmar qué ha sucedido exactamente”, indicó la secretaria general del sector ferroviario de CCOO, Pepa Páez.
Por otro lado, fuentes oficiales indicaron a la Cadena Ser que el sistema que vigila automáticamente la distancia entre trenes y los frena si hay peligro, el llamado Linienzugbeeinflussung (o LZB), habría fallado durante unos minutos. Aunque el bloqueo de seguridad lateral se activó, el maquinista habría recibido orden desde el centro de control de Atocha de que podía continuar la marcha, rebasando así el semáforo en rojo. Las investigaciones continúan para determinar con exactitud las causas del siniestro, uno de los más graves registrados en la red de alta velocidad española en los últimos años.