Compartir en las Redes

Buenos Aires / Washington – El gesto de la Selección Argentina al exhibir la bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas» tras vencer a Inglaterra sigue generando fuertes repercusiones internacionales. En las últimas horas, voces cercanas a la administración de Donald Trump salieron a defender el derecho de los futbolistas a expresarse, en una postura que contrasta marcadamente con las críticas iniciales surgidas desde sectores del gobierno de Javier Milei.

La polémica se había desatado cuando dirigentes y medios británicos reclamaron una sanción de la FIFA, al calificar la imagen como una manifestación política prohibida. Sin embargo, según informó La Política Online, desde el entorno del exmandatario estadounidense remarcaron que se trata de un reclamo histórico y de soberanía nacional, amparado en la libertad de expresión, por lo que no debería haber consecuencias deportivas. Esta posición sorprendió por el tradicional alineamiento de Estados Unidos con el Reino Unido en temas internacionales.

Hasta el momento, la FIFA no ha anunciado ninguna medida formal ni sanción contra los jugadores ni la Asociación del Fútbol Argentino. El respaldo desde Estados Unidos reavivó el debate interno en el país, al mostrar que la defensa de la causa Malvinas trasciende alianzas políticas y recibe apoyo incluso desde sectores que se suponían más cercanos a la posición británica.

Mientras el gesto de la Scaloneta sigue siendo celebrado en todo el país, la postura oficial del Gobierno argentino continúa bajo escrutinio, ya que las primeras advertencias sobre restricciones al símbolo quedaron en evidencia frente al reconocimiento internacional del reclamo argentino.