Nación – El fallecimiento de Carlos “Indio” Solari a causa de un accidente cerebrovascular hemorrágico generó una gran conmoción y puso nuevamente en el centro de la atención pública la importancia vital de identificar a tiempo los síntomas de esta emergencia médica. Según cifras oficiales del Ministerio de Salud, en Argentina más de 50.000 personas sufren un ACV cada año; se trata de una de las principales causas de muerte y también de discapacidad en la población adulta, pero actuar con rapidez marca una diferencia determinante en las posibilidades de recuperación y en la reducción de secuelas.
El accidente cerebrovascular ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre hacia una parte del cerebro, ya sea porque se tapa una arteria —lo que se conoce como ACV isquémico— o porque se rompe un vaso sanguíneo, el caso del ACV hemorrágico que afectó al músico. En cualquiera de las dos variantes, la urgencia es absoluta. La Dra. Virginia Pujol Lereis, neuróloga y jefa del Servicio de Neurología Vascular de FLENI, explica con claridad: “El ACV no avisa. Se manifiesta de manera súbita y cada minuto cuenta. Por eso es fundamental que la comunidad sepa qué hacer ante un potencial cuadro y que los sistemas de salud estén organizados para dar una respuesta coordinada y veloz”.
Conocer las señales de alerta permite reaccionar sin demoras. Seis indicios clave que aparecen de golpe y deben activar la búsqueda inmediata de ayuda médica son: debilidad o entumecimiento repentino en cara, brazo o pierna —especialmente si es de un solo lado—; dificultad para hablar o entender lo que dicen; pérdida brusca de visión en uno o ambos ojos; dolor de cabeza muy intenso y sin causa aparente; pérdida de equilibrio, mareos o dificultad para caminar; y confusión súbita. Reconocer estos síntomas, llamar a la emergencia y llegar rápido a un centro preparado son los pasos fundamentales para mejorar el pronóstico y reducir el riesgo de consecuencias graves.