Moscú – Rusia anunció este miércoles que dictó una orden de búsqueda internacional para detener al fundador de la aplicación de mensajería Telegram, Pável Dúrov, sobre la base de acusaciones de “complicidad con el terrorismo”. Las autoridades alegan que el empresario permitió que la plataforma fuera utilizada para el reclutamiento de personas por parte de los servicios de seguridad de Ucrania, vinculados a actos de sabotaje en territorio ruso.
Dúrov, nacido en Rusia, es un reconocido empresario tecnológico serial que vive fuera de su país natal desde hace años y cuenta con pasaportes de Francia y de los Emiratos Árabes Unidos. Su trayectoria está marcada por frecuentes roces con el Gobierno ruso, especialmente desde que Moscú endureció su normativa y su control sobre el espacio digital, exigiendo a las grandes plataformas la entrega de datos de sus usuarios y la eliminación de contenidos considerados sensibles.
Telegram es una de las principales herramientas de comunicación en Rusia, por lo que las autoridades intentaron en reiteradas ocasiones bloquear su acceso o frenar su crecimiento masivo. El objetivo de estas presiones es doble: por un lado, obligar a Dúrov a ceder información de quienes usan la aplicación; por el otro, impulsar a la población a migrar hacia alternativas estatales que no cuentan con el sistema de cifrado que caracteriza a la mensajería y que le permite garantizar la privacidad de sus usuarios.