Las mujeres oriundas de El Talar e Isidro Casanova protagonizaron un escándalo en el lobby del hotel CasaSur luego de tener sexo con el cantante, que les ofreció cinco mil dólares pero no les pagó. El pedido de room service comunicado a Rogelio Nores: whisky de supermercado chino, champagne y 300 dólares en efectivo
Liam Payne, llevado a rastras por personal del hotel: la última imagen con vida
El día de su muerte, luego de desayunar whisky, Liam Payne abrió su laptop Mac y buscó prostitutas en Internet para que lo acompañen en su habitación del tercer piso del hotel CasaSur. No contactó a un proxeneta VIP, a mujeres que venden sus servicios en las torres de Puerto Madero. Eligió, en cambio, del catálogo de Gemidos, un popular sitio de escorts. Contactó a dos mujeres por separado, mujeres que no se conocían entre sí. Estaban lejos de ser trabajadoras sexuales del mundo del lujo: eran oriundas de zonas como El Talar e Isidro Casanova, madres solteras, beneficiarias de planes sociales que nunca tuvieron un empleo en blanco en sus vidas, con deudas de millones de pesos en firmas de microcrédito. Una ejercía la prostitución a través de contactos y publicaciones en Internet; la otra, directamente, lo hacía en un privado, un departamento porteño. A través de WhatsApp Payne les prometió, probablemente, el dinero de una vida: cinco mil dólares.
Fuente: InfoB