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Dos sismos de gran magnitud golpearon Venezuela y Colombia con menos de 50 días de diferencia, generando alarma y la inquietud sobre si uno habría provocado al otro. El geólogo argentino Roberto Donna, doctor en Geología de la UNMDP, aclaró que no existe una relación directa ni una reacción en cadena entre ambos fenómenos: responden a causas distintas y ocurrieron por coincidencia en el tiempo. “Lo primero que hay que decir es que los terremotos en Venezuela y en Colombia no están relacionados directamente”, explicó el especialista.

La explicación de la alta actividad sísmica en la región se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de unos 40.000 kilómetros que concentra cerca del 90% de los sismos del mundo. En Sudamérica, el fenómeno principal ocurre cuando la placa de Nazca se introduce por debajo de la placa Sudamericana, en un proceso llamado subducción que acumula y libera energía de forma constante. Sin embargo, no todos los movimientos del continente tienen exactamente ese mismo origen, razón por la cual sismos en zonas distantes no suelen ser consecuencias directas unos de otros.

El especialista también señaló que, si bien la actividad responde a causas naturales y predecibles en su patrón general, no es posible afirmar que un sismo desencadene otro a cientos de kilómetros de distancia. La coincidencia en el tiempo de los dos eventos responde a la frecuencia propia de la actividad tectónica en la región, más que a una cadena de efectos entre ambos sucesos.