Buenos Aires – En medio de fuertes cuestionamientos por parte de aliados y sectores opositores, Karina Milei y sus referentes políticos mantienen la decisión de avanzar con la propuesta de modificar el sistema electoral, vinculada a la eliminación de las PASO. Aunque la iniciativa generó rechazo, especialmente por parte de Patricia Bullrich y de dirigentes del PRO y la UCR, desde el espacio oficialista aseguran que continuarán con el proyecto, aunque admiten que su aplicación podría ser parcial.
Desde el entorno de la secretaria general de la Presidencia buscan además cambiar la forma en que se nombra la medida, para evitar la carga negativa que adquirió el término “colectoras”. Según explicó un funcionario cercano a la gestión, la reforma consta de cinco ejes principales, y uno de ellos es la supresión de las elecciones primarias. En ese marco, se propone incorporar un mecanismo de adhesiones en la boleta única, que permita asociar una lista legislativa con la fórmula presidencial que compita en los comicios generales.
El punto que genera mayor discusión es la inclusión o no del llamado “botón de arrastre”, una herramienta que permitiría que los votos obtenidos por un candidato en una categoría se trasladen automáticamente a otras listas vinculadas. “Si hay botón de arrastre, eso sería una colectora. Pero si no está, no va a haber”, señalaron desde el sector, dejando claro que la definición final dependerá de esta característica técnica.
Mientras tanto, la interna dentro de La Libertad Avanza se mantiene activa, aunque por ahora se desarrolla bajo una convivencia forzada. El respaldo público del presidente Javier Milei envalentonó al sector conocido como “Las Fuerzas del Cielo”, que acompaña la propuesta, mientras que otros referentes como los primos Menem también apoyan la iniciativa, aunque con matices. La polémica sigue abierta, y la discusión sobre el nuevo sistema electoral promete ser uno de los temas centrales de la agenda política en las próximas semanas.