Salta – La muerte de Thiago Altamirano, un niño de solo dos años, conmocionó a toda la provincia tras conocerse los detalles de lo ocurrido y la posterior detención de su madre y su padrastro. En las últimas horas salieron a la luz los últimos mensajes que la mujer compartió en sus estados de WhatsApp minutos antes de ser arrestada, frases que generaron aún más interrogantes en el marco de la investigación judicial. El caso se centra ahora en determinar las causas del deceso, ya que el menor ingresó al centro de salud con signos de violencia y sin vida.
Según lo difundido por medios locales, la madre llamó al servicio de emergencias 911 a las 21:30 horas del lunes, y poco después trasladó al niño al hospital Papa Francisco. Ante la gravedad del cuadro y la presencia de lesiones, los médicos decidieron derivarlo de urgencia al hospital Materno Infantil, donde ingresó ya sin signos vitales. A las 23:03 de esa misma noche, la mujer publicó una imagen de Thiago con la camiseta de la Selección Argentina acompañada de la frase: “Perdoname amor por todo”, y minutos más tarde agregó otro mensaje: “Hasta siempre mi bebé, te amaré siempre mi Thiago hermoso”.
La investigación está a cargo del fiscal Daniel Espilocín, titular de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, quien ordenó la detención preventiva de ambos adultos mientras se aguarda el resultado preliminar de la autopsia. Por su parte, los abuelos del menor responsabilizaron directamente a la madre por lo sucedido y cuestionaron la actuación de las autoridades: “La Justicia es culpable que ahora él no está”, afirmaron en declaraciones radiales, mientras la comunidad sigue conmovida y exige respuestas claras sobre la muerte del pequeño.