Ashgabat es la capital de Turkmenistán y está ubicada en medio del desierto de Karakum, en Asia Central. Se destaca por ser una de las urbes más lujosas, vacías, limpias y exageradas del globo. El porteño Nicolás Pasquali, que la visitó recientemente, dijo que le pareció haber estado en “una película surrealista”
Un argentino en la ciudad más extraña del mundo: “No hay wi-fi, los edificios son de mármol blanco y los autos del mismo color”
Nicolás Pasquali es porteño y tiene 32 años. Está de viaje por el mundo desde hace 8 años y se propuso convertirse en el primer argentino en visitar todos los países del globo terráqueo. “Solo me faltan dos: Corea del Norte y Sudáfrica”, admitió con orgullo. Durante su travesía por Asia Central, descubrió una ciudad dueña de cuatro récord Guinness con una arquitectura resplandeciente y un estilo de vida bastante particular con restricciones inimaginables. “No hay wi-fi, todos los edificios son de mármol blanco y los autos del mismo color”, se sorprendió Nicolás al recorrer imponentes calles de Ashgabat, la capital de Turkmenistán.
