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La denunciante contrató a la joven para que trabaje en la casa y ante la sospecha de que le vaciaba las cuentas digitales y los cajones de su casa, instaló una cámara de seguridad oculta.

Una joven, que trabajaba como mucama, terminó presa acusada de robarle a su jefa. La denunciante aseguró que registraba una serie de faltantes en su hogar y por ello instaló una cámara oculta para atraparla in fraganti. La detenida, que no estaba registrada como empleada doméstica, vivía a 30 cuadras de distancia del hogar de la damnificada. Según la denuncia, se robó más de un millón de pesos y hasta se abrió una cuenta de Netflix con la tarjeta de crédito de las víctimas.

El jueves pasado, personal de la Comisaría 3° de la Policía Bonaerense detuvo en la zona de Los Hornos, a la mucama, de 19 años, tras un allanamiento en su vivienda. 

La denunciante, de 24 años, notaba que le faltaban varios elementos de su casa y comenzó a sospechar. El vínculo entre ambas era de confianza, porque la ahora detenida también se dedicaba a cuidar al hijo menor de su empleadora.

De esta manera, la joven empleada fue filmada mientras se metía varios objetos en un bolso durante su jornada laboral. Con esas pruebas en su contra, el fiscal Álvaro Garganta pidió el allanamiento a la casa de la acusada. 

Más tarde, la Policía Bonaerense derribó la puerta de la acusada y la encontraron allí. En una riñonera hallada en el lugar, que fue abierta en pleno operativo, los policías encontraron tres tarjetas de crédito y débito. 

Uno de los plásticos estaba a nombre de la sospechosa, pero las otras dos eran de la pareja de la víctima. Como resultado, arrestaron a la mucama, para luego llevarla a una celda de la Comisaría 3°, a la espera de su indagatoria.

Como se indicó, los videos de la cámara oculta son una evidencia clave en el expediente. En uno de los audiovisuales puede verse a la acusada con un reloj en sus manos, que la víctima reconoció como propio.

Además, la denunciante aportó constancias bancarias y capturas de pantalla donde se ve una serie de débitos bancarios en la cuenta de la víctima y su pareja, más de diez débitos de billeteras digitales, que fueron anulados rápidamente. 

Según la denuncia, el monto sustraído se eleva a 1,5 millones de pesos. Finalmente, los investigadores descubrieron que la asaltante se suscribió a la plataforma de streaming Netflix con el costo de 12 dólares mensuales, con la tarjeta de la denunciante.

Fuente: Crónica

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