El Gobierno avanza en dos frentes simultáneos: por un lado, consolidó los primeros acuerdos verbales con gobernadores para contar con su apoyo en la suspensión de las PASO; por otro, se multiplican los pedidos recíprocos entre el Ejecutivo y las provincias para avanzar en reducciones impositivas que den previsibilidad de cara al escenario electoral de 2027. En Casa Rosada confían en que varias jurisdicciones ya comprometieron su respaldo, mientras se busca reducir la incertidumbre financiera sin desatender las tensiones internas del oficialismo.
En medio de este escenario político, llamó la atención la presencia del economista Alberto Ades —figura con amplia trayectoria en Wall Street— en la reunión de Gabinete convocada por el presidente Javier Milei la semana pasada. El jefe de Estado lo había recibido previamente en la Quinta de Olivos para desayunar y analizar el panorama internacional, y luego lo invitó a exponer ante todo el equipo de Gobierno sobre geopolítica, tasas de interés y el mercado energético global. “Nos contó cómo se posicionaba la Argentina en este contexto. No mencionó nada vinculado al programa económico”, reveló un asistente a Infobae.
La ausencia del ministro de Economía, Luis Caputo, generó suspicacias, especialmente porque horas después participó en un streaming televisivo donde expuso su visión sobre la marcha de la economía. Fuentes cercanas explicaron que se había sentido indispuesto, aunque quienes lo vieron en el evento nocturno coincidieron en que su estado de salud era bueno. La divergencia de agendas pone de relieve la necesidad del Ejecutivo de articular mensajes coherentes mientras avanza la negociación con las provincias y se afianzan las alianzas políticas para los próximos meses.