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Buenos Aires – La relación entre el expresidente Mauricio Macri y el gobierno de Javier Milei entró en una nueva etapa de tensión tras la publicación de un duro comunicado del PRO, donde se marcó distancia con la gestión y se advirtió que “acompañar el cambio no es aplaudir lo que está mal”. En Casa Rosada atribuyen directamente al titular del partido amarillo la autoría del texto y aseguran que ni el jefe del bloque en Diputados, Cristian Ritondo, ni el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, estaban al tanto de la medida, que tomó por sorpresa a los propios referentes aliados.

Desde el entorno presidencial interpretan que la movida no es casualidad, sino una estrategia política clara: “Parece que se mandó solo. Está intentando construir de 10 puntos que le permita negociar la Ciudad de Buenos Aires”, señalaron fuentes oficiales. Según la lectura que hacen en la administración libertaria, Macri busca reposicionar a su espacio de cara a las elecciones de 2027, aprovechando el debilitamiento de la imagen del Gobierno y reapareciendo en la escena pública tras meses de baja actividad, con recorridas por distintas provincias y una mayor exposición mediática.

Ante esta postura, el oficialismo marcó una distinción importante: aclaran que el vínculo con dirigentes del PRO que mantienen sintonía y apoyo a la gestión sigue intacto, y separan las acciones personales del exmandatario de la postura de los aliados legislativos y territoriales. Si bien reconocen que la diferencia existe, en el Gobierno minimizan el impacto de su movida y aseguran que no le ven proyección electoral sólida a una eventual candidatura suya, aunque advierten que sus declaraciones pueden complicar los acuerdos parlamentarios.

El comunicado, titulado “Manifiesto próximo paso”, funcionó como una señal de advertencia: el apoyo del PRO ya no es incondicional y la fuerza amarilla empieza a marcar su propio perfil, en un momento donde las internas oficiales y las crisis judiciales debilitan la imagen del Ejecutivo. Para el oficialismo, se trata de una jugada de posicionamiento, pero no creen que logre fracturar la base de apoyo que sostiene al Gobierno.