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Este suceso, que fue publicado por cronica.com.ar, se descubrió el sábado en la zona sur del Gran Buenos Aires. Policías buscan a los homicidas.

Se conocieron macabros detalles en el asesinato de Teresa Martínez, la jubilada de 92 años, que el sábado apareció muerta y atada en su vivienda. Este crimen, se registró en el sur del conurbano bonaerense y los pesquisas buscan intensamente a dichos homicidas, que se cree que actuaron con fines de robar en el inmueble.

Voceros judiciales revelaron que la occisa no tenía, a simple vista, lesiones externas y, por tal motivo, se espera el resultado de la operación de autopsia, para establecer, de manera fehaciente, las razones que ocasionaron el deceso de la víctima.

De acuerdo a lo agregado por los informantes, los servidores públicos de la comisaría 8ª del distrito, de la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de la zona y del área de Inteligencia Criminal realizan diferentes procedimientos con el objetivo de averiguar el paradero de los autores del ataque. 

Trascendió que, en tal sentido, los policías analizan las imágenes que habrían sido captadas por las cámaras de vigilancia, instaladas en el vecindario, para comprobar los diversos movimientos efectuados por los hampones.

El hallazgo del cadáver

El hecho, se descubrió a las 11 del sábado cuando los integrantes del Comando Patrulla (C.P.) recibieron una denuncia en el número telefónico de emergencias 911, la cual hacía referencia a una persona fallecida en una finca situada en calle Bernardo de Irigoyen al 1000, casi en el cruce con Bernardino Rivadavia.

Al arribar al mencionado lugar, estos uniformados dialogaron con una mujer, llamada Melisa, de 44 años, quien sostuvo que había concurrido a la casa habitada por su abuela y que observó el cuerpo sin vida de la jubilada en una de las habitaciones.

Peritos de la División Casos Especiales de la Policía Científica, al ser convocados por las autoridades de la Justicia, revisaron luego el escenario del crimen, oportunidad en la que lograron determinar que la nonagenaria yacía muerta junto a una cama, en el sector del dormitorio, y que los delincuentes, tras reducirla, le habían atado tanto las manos como los pies.

A su vez, los mencionados peritos establecieron que estos asesinos habían forzado un portón y también la puerta principal de la vivienda en la que residía la víctima. Intervino en esa causa penal, que preventivamente se caratuló “Homicidio en ocasión de robo”, la Unidad Funcional N° 19 de los tribunales de la jurisdicción.

Fuente: Crónica

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