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Andresito, Misiones – El intendente Bruno Beck lanzó una advertencia contundente sobre la situación económica crítica que atraviesa esta localidad fronteriza, golpeada duramente por la crisis del sector yerbatero y por la fuga de dinero hacia comercios del vecino país. “Los pocos recursos que hay van a Brasil y eso genera una problemática en el comercio local y en toda la parte de servicios”, afirmó el jefe comunal, al describir un escenario donde la caída de ingresos, la menor coparticipación y la preferencia de los vecinos por comprar en el exterior combinan para agravar la recesión en la zona.

La economía de Andresito depende en un 70% de la actividad yerbatera, por lo que la baja en los precios repercute de forma directa e inmediata en cada familia y en las cuentas públicas. Según detalló Beck, hoy la mayoría de los productores cobra alrededor de $301 por kilo de hoja verde, un valor que está muy lejos de cubrir los costos reales de producción. “Para beneficiar al productor y equiparar los altos costos, tenemos que hablar de alrededor de 400 pesos”, sostuvo, al tiempo que criticó la indiferencia del Gobierno nacional: “Tenemos un gobierno nacional que es insensible a las situaciones que están pasando los ciudadanos y nuestros productores”.

En contraste, valoró las medidas impulsadas por la Provincia de Misiones para aliviar la carga sobre el sector, como la posibilidad de descontar cheques diferidos sin costos bancarios. “Todos los misioneros estamos aportando para que eso suceda”, remarcó, marcando la diferencia entre el acompañamiento provincial y la ausencia de apoyo desde la Nación.

El impacto de esta crisis se siente con fuerza en las finanzas municipales. Hace tres años, la recaudación propia del municipio representaba cerca del 56% de sus ingresos totales; hoy, ese porcentaje apenas alcanza el 24%. “Cuando las cosas no están bien, lo primero que hacen los ciudadanos es dejar de pagar las tasas municipales”, explicó el intendente, y alertó que si esta tendencia continúa, se verá comprometida la capacidad del Estado local para sostener los servicios básicos que brinda a la comunidad.