Región NEA – El Gobierno nacional profundizó su política de reducción de subsidios energéticos con una medida que impacta de lleno en el bolsillo de los usuarios del noreste argentino. A través de la Resolución 126/2026 de la Secretaría de Energía y disposiciones del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENREGE), se dispuso un fuerte incremento en las tarifas del gas propano indiluido por redes, un servicio esencial para diez provincias, entre ellas Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones. Esta actualización representa un nuevo paso en la transferencia de costos desde el Estado hacia los hogares y las empresas del sector, en el marco del plan de ajuste fiscal que impulsa la administración de Javier Milei.
El cambio más drástico está en la fórmula de cálculo del precio: ahora el costo del servicio pasará a representar el 60% del Precio de Paridad de Exportación (PPE). Esta modificación no es aislada, sino la culminación de un proceso de desregulación y quita de beneficios que viene desarrollándose desde hace más de dos años. En marzo de 2024, el valor trasladado a los usuarios era apenas del 25% de esa referencia; en junio de 2025 se había elevado al 40%, y ahora se dio un nuevo salto que encarece considerablemente las facturas. La medida alcanza también al gas envasado, afectando a miles de familias que no tienen acceso a la red de gas natural y dependen exclusivamente de estas alternativas para cocinar y calefaccionarse.
Desde la cartera energética justificaron la decisión bajo la premisa de la “emergencia del sector” y la necesidad urgente de reducir el gasto público. Sin embargo, para las provincias del NEA, esta decisión es considerada altamente perjudicial, ya que deja desprotegida a una gran parte de la población que no cuenta con otras fuentes de suministro. El ajuste tarifario golpea en una zona donde las temperaturas bajas exigen mayor consumo y donde la dependencia de este tipo de combustibles es total, generando un impacto económico directo sobre los ingresos familiares en una región que ya atraviesa dificultades económicas estructurales.