Nación – El gobierno de Javier Milei se encuentra en una encrucijada política de grandes dimensiones: mantener en su cargo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y profundizar el aislamiento político y legislativo, o aceptar su salida para intentar descomprimir la tensión y recuperar la capacidad de avanzar con su agenda. En la última reunión de Gabinete, el Presidente fue tajante ante las críticas de la ministra Patricia Bullrich: aseguró que no le importaría perder las elecciones si se trata de defender a quien considera inocente. Sin embargo, dentro del propio oficialismo ya nadie defiende públicamente al funcionario y advierten que sostenerlo pone en riesgo no solo la imagen del Gobierno, sino también la posibilidad de aprobar las leyes que son el eje central de su gestión.
Lo que hace semanas parecía una crisis manejable, hoy se transformó en un obstáculo para toda la actividad legislativa. La situación es inédita: la oposición y los aliados del oficialismo, como el PRO, coinciden en la necesidad de que Adorni deje su cargo, y esa unidad frente al conflicto bloquea cualquier avance en el Congreso. El ejecutivo tiene pendientes proyectos clave como la eliminación de las PASO, la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, la ley Hojarasca, el súper RIGI y la regulación del lobby, entre otras iniciativas que quiere aprobar antes de fin de año, antes de que el calendario electoral complique aún más el escenario.
En los pasillos de la Casa Rosada también crecen los rumores sobre un cambio de postura dentro del círculo más íntimo del poder: se indica que Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia y principal referente político del entorno presidencial, habría empezado a soltarle la mano al jefe de Gabinete, versiones que no han sido desmentidas. Si la crisis no se resuelve, el Gobierno se vería obligado a gobernar nuevamente por decretos, recurrir a vetos y apelar a medidas de urgencia, tal como ocurrió durante los primeros dos años, una etapa de fuertes conflictos que nadie dentro del espacio libertario quiere repetir ahora que contaban con mayor margen de maniobra.