Hay sospechas cruzadas entre el Presidente y la Vice que elevan la tensión en terrenos impensados. La intriga sobre Casa Militar y la llegada de la titular del Senado a la “familia de las Fuerzas Armadas”. El cortocircuito con Macri
El presidente Javier Milei y su vice, Victoria Villarruel
Como nunca antes, Javier Milei y Victoria Villarruel exhiben sus diferencias en público y se desafían en un juego de poder con final incierto. En el mejor de los escenarios, serán tres años y tres meses de una convivencia turbulenta, hasta que termine el mandato.
La Vicepresidenta decidió hace diez días no dejar pasar ningún otro gesto que considere de “humillación”. El viernes 16 estuvo hasta las 17.30 aguardando que llegue una invitación formal de la Secretaría General de la Presidencia para asistir a una ceremonia de las Fuerzas Armadas que encabezaba el jefe de Estado.
Si bien sabía que nadie le negaría el ingreso al Edificio Libertad y así se lo hicieron saber en el Ministerio de Defensa, ella quería que se cumpliera el protocolo y recibir la nota desde la oficina de Karina Milei. Eso no ocurrió y entonces Villarruel decidió hacer trascender su malestar.
Este episodio, en apariencia menor, constituye la primera vez que ella toma la delantera y embate, en la previa de una semana en la que sabía que tendría protagonismo de la mano de la audiencia del juez Ariel Lijo en el Senado y los debates por las dietas y las jubilaciones en el recinto.
“Javier no pone freno a los que la atacan”, sostienen en su entorno. Hace tiempo que se quebró el vínculo personal y no hay posibilidad de reconstrucción de la confianza política. Sobre todo porque los principales detractores son la hermana del Presidente y su asesor Santiago Caputo. Pelearse con ellos es como hacerlo con Milei.
Fuente: InfoB