Buenos Aires / Washington – Los informes de precios conocidos en las últimas horas, tanto en el país como en el exterior, trajeron señales positivas que fortalecen las expectativas económicas. Lo que se conoció como el “súper martes” de datos resultó muy favorable para la hoja de ruta oficial: en Argentina se consolidó la desaceleración inflacionaria, mientras que en Estados Unidos se registró una caída de precios mayor a la prevista.
Según el informe difundido por el INDEC, la inflación minorista de junio rompió la barrera del 2%, ubicándose en ese nivel por primera vez en lo que va del año. Este resultado confirma ya tres meses consecutivos de descenso en el ritmo de aumento de los precios, una tendencia que el Gobierno interpreta como la consolidación de una mejora gradual que también empieza a acompañar el poder adquisitivo de los ingresos.
Del otro lado del Atlántico, los datos de Estados Unidos sorprendieron al mercado: se registró una deflación del 0,4%, muy por debajo del -0,1% que esperaban los analistas. Se trata de la primera caída generalizada de precios en ese país en dos años, impulsada principalmente por el abaratamiento del petróleo y una baja de casi el 10% en el valor de los combustibles en las estaciones de servicio.
Esta noticia fue especialmente valorada por las autoridades locales, ya que aleja el escenario de una nueva suba de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. Las probabilidades de un ajuste alcista se redujeron drásticamente, lo que genera un clima de mayor estabilidad financiera internacional y reduce presiones adicionales sobre el tipo de cambio y los costos de financiamiento en Argentina.