El impactante episodio ocurrió en el oeste del Gran Buenos Aires, donde los pasajeros lograron que el delincuente no escapara.
Un delincuente armado subió a un colectivo de la línea 55 en el oeste del Gran Buenos Aires y, cuando quiso robarle las pertenencias al chofer, se desató una pelea y el vehículo terminó incrustando en el frente de una casa.
El episodio ocurrió este sábado, por la noche, en el cruce de la avenida Juan Manuel de Rosas y la calle Formosa.
Pocas cuadras antes, el ladrón ascendió al interno 43 de la empresa de transporte Almafuerte, como si fuera un pasajero más.
Pero, poco después, el asaltante sacó un arma y le apuntó al colectivero exigiéndole sus pertenencias. El chofer se resistió y empezó a forcejear con el delincuente.
Finalmente, al llegar a la esquina de Juan Manuel de Rosas y Formosa, el conductor perdió el control del vehículo y la unidad terminó chocando contra una vivienda.
Aturdido por el impacto, al igual que el resto de quienes iban en el colectivo, el ladrón trató de escapar a la carrera, pero los pasajeros y transeúntes lo alcanzaron. El maleante fue arrestado a los pocos minutos por policías que pasaban por el lugar.
Algunos de los ocupantes del interno 43 fueron atendidos por contusiones por el personal del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) que llegó en una ambulancia. Algunas personas asistidas, por precaución, fueron trasladadas luego a un hospital cercano.
La singular arma que portaba el delincuente
Los agentes que intervinieron constataron que el delincuente portaba un arma de juguete. Fuentes policiales citadas por medios locales identificaron al ladrón como Julio Rafael Garrido, de 47 años.
Al asaltante quedó imputado por el delito de robo agravado por el uso de arma de utilería en grado de tentativa.
En la causa interviene el fiscal Marcelo Diomede, a cargo de de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 5 del Departamento Judicial de la jurisdicción.
Fuente: Crónica