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Mónaco – La jornada del Gran Premio de Mónaco quedará marcada por la polémica y la indignación en la escudería Alpine. Todo estalló tras las decisiones de los comisarios deportivos que modificaron por completo el resultado final de la carrera, afectando directamente a Pierre Gasly y al argentino Franco Colapinto. El caso más grave fue el del piloto francés, quien cruzó la línea de meta en la tercera posición y con el podio asegurado, pero tras la aplicación de sanciones, fue reclasificado al séptimo puesto, perdiendo todo el fruto de una actuación destacada.

La causa de las penalizaciones fue el exceso de velocidad en el paso por el carril de boxes. La sanción de cinco segundos alcanzó también a otros pilotos como George Russell, Lewis Hamilton y Lance Stroll, pero lo que generó mayor malestar fue el caso de Gasly, al que le aplicaron dos sanciones distintas por haber superado el límite: primero por 0,1 km/h y luego por 0,4 km/h adicionales. Esta doble sanción fue determinante para borrar su excelente desempeño en la pista y alejarlo de los puestos de privilegio.

Inmediatamente después de la carrera, Flavio Briatore, asesor ejecutivo del equipo galo, salió al cruce con declaraciones tajantes contra las resoluciones de la autoridad deportiva. Cuestionó duramente el criterio utilizado y confirmó que la escudería ya presentó formalmente un Derecho a Revisión ante la Federación Internacional del Automovilismo (FIA). El objetivo es claro: revertir las sanciones impuestas a sus dos pilotos y, fundamentalmente, lograr que Gasly recupere el lugar en el podio que, según la visión del equipo, había conquistado legítimamente en la pista.