Desde Nueva Jersey, Estados Unidos – Hoy no será un día cualquiera. Para nadie que vivió las tres coronaciones mundiales, que celebró los goles de Mario Kempes en 1978, que vibró con la magia de Diego Maradona en México 86 y que contuvo el aliento cuando Kolo Muani quedó mano a mano con el Dibu Martínez en Qatar 2022. Desde las 16 horas, hora argentina, la Albiceleste saltará al césped del MetLife Stadium para intentar una hazaña que solo se dio dos veces en la historia: revalidar el título mundial, y así cerrar el ciclo más ganador y legendario que recuerde el fútbol nacional.
El camino que llevó Lionel Scaloni y su grupo es único: los jugadores fueron rotando, pero la base y la mística se mantuvieron firmes, guiados siempre por quien lleva la cinta de capitán y la número 10 en la espalda. Lionel Messi esperó hasta el tramo final de su carrera para cumplir el sueño que persiguió toda la vida: “lograr algo con la Selección”. Esa frase que lo llevó incluso a alejarse del combinado hace diez años, y que se hizo realidad con el gol de emboquillada de Ángel Di María ante Brasil en el Maracaná, en la final de la Copa América 2021 que rompió el maleficio.
Desde entonces, el equipo pareció imbatible: se llevó la Finalissima frente a Italia en Wembley, conquistó el Mundial en Medio Oriente y repitió corona continental al vencer a Colombia en la Copa América 2024. Muchos creyeron que ya no tendrían más nafta, que el ciclo había llegado a su fin —incluso surgieron comentarios maliciosos sobre arbitraje y juego sucio—, pero el grupo redobló la apuesta y volvió a imponer respeto en cada cancha.
Hoy, frente a España, tienen la oportunidad de escribir la página definitiva: convertirse en bicampeones del mundo y dejar sellado que este grupo es, sin dudas, el mejor de la historia de la camiseta celeste y blanca.