Asunción, Paraguay – La investigación judicial que llevó a la detención y procesamiento de Gianina García Troche, madre de los hijos del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, terminó por exponer al detalle la compleja y millonaria estructura criminal que este lideraba junto a su socio, Miguel Insfrán Galeano, conocido como “Tío Rico”. Según surge de la acusación formulada por la Fiscalía paraguaya, la organización operaba con una logística perfectamente aceitada que combinaba proveedores bolivianos, pistas de aterrizaje clandestinas en la zona del Chaco, estancias privadas utilizadas como centros de acopio, transporte en camiones de gran porte y empresas exportadoras fachada. El tráfico fue de tal magnitud que se estima que movieron más de 17 toneladas de cocaína hacia el continente europeo, valuadas en hasta 434 millones de dólares.
La historia de instalación de Marset en Paraguay data del año 2018, según la reconstrucción judicial difundida por El País. El uruguayo ingresó y operó en el país utilizando documentación falsa de origen brasileño y boliviano, haciéndose pasar por “Gabriel de Souza Beumer”. Para justificar su elevado nivel de vida y sus movimientos, creó una empresa llamada Mastian Productions, bajo la apariencia de una firma dedicada a la organización de espectáculos, que le servía de cobertura legal para ocultar el verdadero origen de su fortuna y actividad. Bajo esta fachada, comenzó a tejer una red que conectaba la producción de droga en Bolivia con rutas aéreas y terrestres que terminaban en puertos estratégicos, desde donde la mercadería era enviada a Bélgica y Países Bajos, donde fueron interceptados los cargamentos que hoy forman parte de la causa.
Mientras tanto, los protagonistas de esta trama enfrentan destinos procesales distintos. Sebastián Marset, que permaneció prófugo durante años, fue localizado en marzo pasado en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y extraditado de inmediato hacia Estados Unidos. Allí, las autoridades analizan más de 22 gigabytes de evidencia recopilada para avanzar en la causa, y se evalúa la posibilidad de que el propio imputado negocie una declaración de culpabilidad a cambio de beneficios procesales. Por su parte, García Troche fue detenida en julio de 2024 en el aeropuerto de Barajas, en España —su defensa asegura que se entregó voluntariamente— y actualmente se encuentra bajo prisión preventiva en Paraguay, a la espera de ser juzgada como parte clave de esta organización que, según los fiscales, realizó cerca de 1.000 vuelos con estupefacientes y perfeccionó el uso de contenedores para reducir al máximo el riesgo de ser detectados por los controles aduaneros.