Los primeros balances bancarios del trimestre empiezan a mostrar una señal positiva: la cartera irregular comienza a ceder, aunque de forma moderada. Banco Supervielle fue el primero en confirmar la tendencia al registrar una caída en su nivel de mora, que pasó del 5,6% al 5,5% en el segundo trimestre. Se espera que entidades como Galicia y Macro presenten un panorama similar al difundir sus resultados en los próximos días.
El indicador de Supervielle se mantiene además muy por debajo del promedio del sistema financiero, que registra una mora cercana al 8%. El stock de préstamos en situación irregular, medido en pesos constantes, viene reduciéndose mes a mes desde febrero. Esta mejora permitió a la entidad revertir una pérdida de 18.000 millones de pesos en el primer trimestre y registrar una utilidad de 12.000 millones en el segundo, aunque el resultado neto se vio afectado por indemnizaciones derivadas de una reducción de planta del 17%.
Pese a la luz al final del túnel, las entidades se mantienen cautas. La recuperación de la cartera avanza lentamente y las políticas de refinanciación comienzan a dar frutos, pero el crédito continuará expandiéndose de manera moderada. Los bancos han decidido además privilegiar el financiamiento a empresas por sobre los préstamos a familias, en una estrategia que busca reducir la exposición al riesgo mientras se consolida la mejora en los indicadores de morosidad.