Buenos Aires – El panorama industrial argentino no logra despegar y durante junio volvió a evidenciar signos de agotamiento. Según datos de la Unión Industrial Argentina (UIA), la producción manufacturera registró una caída del 1,8% en la comparación interanual, mientras que frente al mes anterior retrocedió un 0,2% en la medición desestacionalizada, profundizando un estancamiento que ya se extiende por varios meses.
El relevamiento empresarial indica que, aunque algunos indicadores mostraron leves mejoras aisladas, el escenario general sigue marcado por un bajo nivel de actividad y una recuperación que no logra consolidarse. El acumulado del primer semestre del año arroja una contracción del 3,1%, con sectores clave entre los más afectados: la industria automotriz, la metalmecánica, la siderurgia y la construcción, todos golpeados principalmente por la baja demanda interna.
La situación refleja las dificultades que atraviesa el sector productivo para sostener ritmos de crecimiento, en un contexto donde la falta de consumo y las restricciones económicas siguen pesando sobre las decisiones de inversión y producción. Desde la entidad que agrupa a las empresas industriales advierten que se requieren medidas que den previsibilidad y reactiven el mercado interno para revertir la tendencia descendente.