La situación de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid entró en una nueva etapa de tensión: el delantero argentino no se presentó al primer entrenamiento del equipo tras el empate ante el Villarreal, lo que generó inmediatamente nuevas dudas sobre su continuidad en el club. Desde la institución explicaron que la ausencia se debió a una “indisposición” tras haber pasado una mala noche, aunque el contexto que rodea al jugador hace que esta falta cobre especial relevancia.
El conflicto se agudizó durante el partido del domingo en el Metropolitano, donde Álvarez fue recibido con silbidos desde el momento en que apareció su imagen en las pantallas del estadio y cada vez que tocó el balón tras ingresar en el minuto 66. Al finalizar el encuentro, el argentino se retiró directamente a los vestuarios sin saludar a la afición, una decisión que según el entrenador Diego Simeone había sido tomada por el propio club para evitar que la tensión aumentara aún más.
La ausencia del futbolista en la jornada de entrenamientos fue reportada por medios deportivos como Sport y El Mundo Deportivo, que señalan que el atacante no acudió al Centro Deportivo de Majadahonda mientras el cuerpo técnico comenzaba a preparar el próximo compromiso frente al Sevilla. Quedan apenas unos días para el cierre del mercado de pases, fijado para el 1 de septiembre, y el futuro de “La Araña” sigue sin definirse en medio de una situación que se ha convertido en uno de los temas más delicados para la dirigencia rojiblanca.
El conflicto de fondo permanece sin solución: el jugador desea marcharse al Barcelona, mientras que el Atlético se niega a venderlo a un rival directo de la liga y exige una cifra cercana a los 150 millones de euros para autorizar su salida. El Barcelona habría reservado alrededor de 130 millones de euros para una última oferta, mientras que el club madrileño también habría buscado una alternativa en el Arsenal, destino que hasta el momento no convence al futbolista. En medio de este escenario, la leyenda colombiana del Atlético, Adolfo “El Tren” Valencia, le aconsejó quedarse, pedir disculpas a la afición y salir por la puerta grande.