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Asunción, Paraguay — El Banco Central del Paraguay (BCP) intervino Ueno Bank tras detectar graves problemas de solvencia en la entidad, vinculada al Grupo Vázquez, un conglomerado con lazos empresariales con el presidente Santiago Peña. La medida dejó suspendidas las operaciones de un banco que cuenta con cerca de 3 millones de clientes y administraba unos US$ 869 millones en depósitos públicos, y abrió un nuevo frente político y económico en el país aliado regional de Javier Milei.

El BCP dispuso el procedimiento de resolución de la entidad luego de detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo legal exigido. La medida, comunicada el martes 3 de noviembre, suspendió las operaciones bancarias, las tarjetas y los servicios digitales, y puso bajo la lupa cientos de millones de dólares pertenecientes al Estado paraguayo.

La intervención tiene repercusiones regionales por la relación política entre Peña y Milei. Durante su participación en la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), realizada en Asunción en septiembre de 2025, el mandatario argentino afirmó: “Paraguay es un ejemplo de lo que hay que hacer en materia económica tanto para mi país como para el resto de Sudamérica”. Milei había elogiado el crecimiento paraguayo, su baja carga impositiva y el régimen de maquila como referencias para la Argentina. Ahora, la crisis de una entidad vinculada al entorno empresarial de Peña introduce un nuevo cuestionamiento sobre los controles institucionales y financieros del país que el líder libertario destacó como modelo.

Uno de los aspectos más sensibles del caso es la relación entre Peña y el Grupo Vázquez, conglomerado propietario de Ueno Bank. Según antecedentes publicados por Reuters, el presidente paraguayo fue socio comercial del grupo hasta marzo de 2025. También quedó bajo escrutinio Carlos Carvallo, titular del Banco Central, quien había presidido Ueno antes de asumir la conducción del organismo regulador en agosto de 2023.

La investigación de los supervisores detectó préstamos por aproximadamente US$ 84,5 millones a dos empresas relacionadas con el conglomerado: Mowi SA, que recibió unos US$ 42,5 millones, y Grupo Hendy SA, con créditos cercanos a los US$ 42 millones. Las operaciones fueron observadas por posibles vínculos entre las sociedades y la utilización de recursos para financiar otras compañías del grupo. Las responsabilidades todavía deben determinarse.