Buenos Aires – La inflación medida en dólares ha experimentado un avance acumulado superior al 13% en el primer trimestre del año, según estimaciones privadas basadas en datos del Indec. Esta dinámica se debe a una combinación de la aceleración de los precios internos y la depreciación del tipo de cambio real, lo que genera efectos costosos en la actividad económica y la competitividad de diversos sectores productivos argentinos.

El relevamiento muestra una tendencia irregular en los últimos meses. Si bien hubo descensos en la inflación en dólares durante varios meses de 2025, la tendencia se revirtió a partir de octubre. En marzo, la inflación en moneda extranjera alcanzó el 4,3%, impulsada por una baja del dólar y el dato del IPC del 3,4%. A pesar de esta aceleración trimestral, la variación interanual de precios en dólares es considerablemente menor, situándose en el 1,4%.

El impacto de esta apreciación cambiaria también se refleja en el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) del Banco Central. Este índice, que mide la competitividad externa considerando las monedas de los socios comerciales y la inflación interna, muestra fluctuaciones significativas. Una suba en el ITCRM indica una depreciación del peso en términos reales, mientras que una baja señala una apreciación cambiaria, afectando directamente los incentivos para exportar e importar en el país.