Buenos Aires – Héctor Paletta, el árbitro encargado del VAR durante el reciente Superclásico entre River Plate y Boca Juniors, se encuentra en el centro de la polémica tras su actuación en el Monumental. La decisión de no convocar al árbitro principal, Darío Herrera, para revisar una jugada clave en los últimos minutos del partido –un presunto penal de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta– ha generado un fuerte enojo en el mundo River y ha puesto en entredicho la imparcialidad del VAR.

Expertos como Javier Castrilli han señalado que la acción debió ser sancionada como penal, y el propio entrenador de River, Eduardo Coudet, recordó en conferencia de prensa que Herrera había cobrado una falta similar a favor de Boca minutos antes. En los pasillos del Monumental, la bronca era palpable, con comentarios que señalan a Paletta como alguien cercano a Claudio Tapia y Pablo Toviggino, figuras de la AFA. Estas sospechas no son nuevas, ya que los hinchas de River ya habían mostrado su descontento cuando se confirmó su designación para el VAR.

A este contexto se suma un antecedente que en River consideran relevante: el vínculo familiar de Paletta con Boca Juniors. Su hermano, Gabriel Paletta, jugó en el club y ha declarado públicamente su fanatismo por la institución. Además, se recuerda su actuación en el Superclásico de 2024 en La Bombonera, donde tampoco intervino en jugadas que podrían haber resultado en expulsiones para Boca, como un escupitajo y una agresión de Marcos Rojo, y un pisotón de Miguel Merentiel. Estas decisiones pasadas y los presuntos vínculos han intensificado el debate sobre la actuación de Paletta en el último encuentro.