Buenos Aires – Héctor Paletta, el árbitro a cargo del VAR durante el reciente Superclásico entre River Plate y Boca Juniors, ha roto el silencio para defender su decisión de no convocar al árbitro principal, Darío Herrera, a revisar la polémica jugada final del partido. En declaraciones a C5N, Paletta calificó la acción como «una jugada gris», donde «para la mitad es penal y para la otra no».
Paletta explicó que su «filosofía» es respaldar la decisión tomada en el campo de juego por el equipo arbitral principal. Según su análisis de las imágenes, el contacto entre Lautaro Blanco y Lucas Martínez Quarta no fue lo suficientemente fuerte como para derribar al defensor, quien, a su juicio, «exageró la caída». «No tengo una evidencia de un error claro y obvio del árbitro», afirmó, argumentando que el peso y la estatura de Martínez Quarta, sumado al contacto leve, no justificaban una corrección.
El árbitro del VAR insistió en que evaluó todos los elementos, incluyendo la reacción de Martínez Quarta en el suelo, que a su parecer simulaba un golpe mucho mayor. «La verdad que era toda evidencia como para respaldar la decisión fuerte de campo», concluyó. La explicación de Paletta busca justificar la ausencia de intervención del VAR, aunque la controversia en torno a la jugada y su decisión persiste en el ámbito del fútbol argentino.
