Buenos Aires – El Gobierno nacional se prepara para implementar medidas destinadas a inyectar liquidez en la economía, con un doble objetivo: estimular el consumo y fortalecer el valor del peso argentino. En el próximo trimestre, se espera una aceleración en la acumulación de reservas por parte del Banco Central (BCRA), que ya ha iniciado el proceso de remonetización de la economía con la baja de encajes bancarios.

Si bien la guerra en el Golfo Pérsico ha tenido un impacto limitado en la economía local, se destaca el aumento de casi el 20% en el precio de la nafta, lo que podría sumar algunas décimas a la inflación de marzo, estimada en torno al 3%. Sin embargo, la suba del barril de petróleo, superando los USD 110, generará un mayor ingreso de divisas, con exportaciones energéticas que podrían aportar hasta USD 5.000 millones adicionales este año. Este escenario beneficia a empresas del sector como Vista Energy, TGS, YPF y Pampa.

En contraste con la volatilidad global, el mercado cambiario argentino ha mostrado una notable fortaleza. El peso argentino se ha fortalecido en medio del conflicto bélico, llegando incluso a cotizar por debajo de los $1.400 en su versión minorista. El Banco Central ha aprovechado esta tendencia para comprar divisas diariamente, consolidando su estrategia de acumulación de reservas iniciada a principios de año. El fallo favorable en el caso YPF también contribuye a este panorama, beneficiando especialmente a la provincia de Buenos Aires y su gobernador, Axel Kicillof.