Región del NEA – El nordeste argentino atraviesa una seguidilla de jornadas marcadas por el descenso brusco de las temperaturas, con condiciones de frío intenso que se sienten con fuerza en las cuatro provincias que integran la zona: Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene activas alertas por frío extremo en distintos puntos del territorio, mientras el tiempo se mantiene estable, con cielos mayormente despejados y una amplia variación térmica entre las horas más frías y el transcurso de las tardes. Por el momento, no hay previsión de lluvias, por lo que el clima seco acompaña a las bajas temperaturas.
En la provincia de Formosa, este lunes 18 de mayo se registraron valores que oscilaron entre los 11 °C de mínima y los 18 °C de máxima, bajo cielos soleados. Todo el territorio provincial se encuentra bajo alerta amarilla por frío extremo. Para mañana martes 19 se espera el momento más crudo de la ola, con una marca mínima de solo 3 °C y una máxima que llegará apenas a los 18 °C, con cielo parcialmente nublado y sin lluvias. El miércoles 20 la situación será similar: mínima de 5 °C y máxima de 19 °C, manteniéndose el tiempo estable.
La provincia de Corrientes también soporta el descenso térmico. En la jornada de hoy, el termómetro marcó un mínimo de 10 °C y un máximo de 18 °C, con pleno sol. El organismo nacional emitió alerta amarilla para localidades como Ituzaingó, San Miguel, Berón de Astrada, la Capital, Empedrado, General Paz, Itatí, Mburucuyá, Saladas, San Cosme y San Luis del Palmar. Al igual que en Formosa, el martes será la jornada más fría, con una mínima prevista de 3 °C y una máxima de 18 °C, mientras que el miércoles se registrarán valores de 4 °C y 18 °C respectivamente, con cielos que pasarán de soleados a parcialmente nublados sin probabilidad de precipitaciones.
Tanto en Chaco como en Misiones se repite este escenario de amplitud térmica marcada y temperaturas bajas para la época. Las autoridades recomiendan tomar precauciones especiales ante el frío intenso, especialmente en los grupos más vulnerables como niños, adultos mayores y personas con problemas respiratorios, dado que la sensación térmica podría ser aún más baja debido a las condiciones atmosféricas reinantes en toda la región.