Washington – La administración de Donald Trump aplicará desde este viernes nuevos gravámenes a importaciones provenientes de 60 naciones, que concentran el 99,4 % de los bienes que ingresan al país. La medida reemplaza un esquema temporal que vence en estos días y se fundamenta en la falta de controles efectivos contra productos elaborados mediante trabajo forzoso.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) explicó que las tarifas serán del 10 % para quienes cuentan con prohibiciones o acuerdos parciales al respecto, y llegarán al 12,5 % en casos con mayores falencias. “Las prácticas de estas economías no son razonables ni se aplican de forma efectiva”, indicó el comunicado oficial tras la investigación iniciada el 2 de junio.
Entre los países alcanzados figuran Argentina, México, Canadá, Ecuador, India, Indonesia, Reino Unido y varias naciones de América Latina y Asia. Se trata de un cambio de peso en la política comercial estadounidense, que vincula directamente el acceso a su mercado con el cumplimiento de normativas laborales internacionales.